*Marca Registrada Museo Histórico Naval de Acapulco 2002 - 2022
 

La pimienta y Doña Viky 1 y 2

May 27, 2014

 

La pimienta y doña Viky.

 

Hace unos días, visitaba yo a mi proovedora favorita para pedirle me hiciera el favor de venderme una cabeza de ajo. Abarrotes doña Vicesta ubicado en la esquina de mi cuadra y es una reliquia viviente; pasado vivo a punto de desaparecer. Doña Vic -presumo por lo que veo- comenzo su hoy prospero negocio vendiendo ariculos de papeleria. Una anaquel de madera laqueada guarda articulos que muy seguramente entraron hace mucho, y que muy seguramente jamas saldran. Una suerte de viejas modas olvidadas entre los recodos de un viejo mueble; cuyos vidrios pulidos no dejan ver claramente lo que hay detras, aumentando el misterio de lo que podrá esconderse del exterior. Un poco como el ciego de cataratas pierde la nocion de la realidad a medida que su vista se nubla, este mueble -gigante ademas, porque abarca toda la tienda- nos niega la realidad que adentro esconde, dejando condenados a los que no tuvieron la suerte de ser creados para gustar. Justo detras de el, unamujer de unos mil años asoma la cabeza, apenas sostenida por encima de su vasto cuello, que junto con lo hombros forman una plataforma aplanada: una suerte de meseta. Tras de ella, apiladas, estan las mil maravillas del mundo. Comida, bebida; cartones de mil colores y uno que otro artefacto para medir, cortar o pesar.

Cuando entre aquel mediodía, pude ver entre la sombra las otras sombras de quienes esperaban turno para poder pagar. La fila era larga. 

 

Por delante de mi, un hombre elegia entre las 15 variedades de refresco una que lo llenara de felicidad embotellada. Por delante de él, una señora de prominentes carnes miraba a una de sus crias con el rostro de la desaprobación, parecía emanar un odio milenario que encorvaba las espaldas de los niños. Justo delante de ella, en el mostrados, una discusión parecía llegar a su punto medio.

 

-"Ya le dije que quiero clavo y piemienta" aseguraba la compradora.

-"Permitame, voy por la pimienta" contestaba con calma la proovedora. "pero si ahi esta la pimienta, estoy viendo la bolsita". "¿Donde, a ver?" La tendera se volvia sobre sus pasos y vaciaba el bote de plastico. De el salieron decenas de bolsas llenas de pequeñas flores secas, negras como la noche. Desde la lejanía de mi mi posición, las pequeñas bolsas se figuraron los recipientes de tesoros celosamente guardados; anclados para siempre entre los recodos de una tienda que guardaba para si las mejores y mas anheladas riquezas. La tendera vació finalmente todo el recipiente. Las bolsas llenas de clavo no dejaron ver por ningna parte una sola pimienta. "Ya ve, le dije que aqui solo esta el clavo. ¿Quiere clavo?" La enfurecida compradora bajó un poco el tono y, digna, repitió que quería ambos. Doña Victoria dijo, con voz calma: "permitame, entonces" y se giró brevemente para acceder al bote donde guardaba esta fina especia. Mi imaginación, en ese momento, nada podia preveer sobre lo que a continuación sucedería. Nada podía preparar al desvirtuado historiador que vive en mi para asimilar o siquiera comprender lo que acontinuación sucedió. Finalmente, ya con la pimienta y el clavo sobre el mostrador, la compradora -ya mas relajada- pidio la cuenta. Llevaría una bolsa de clavo y una de pimienta. "¿Cuanto es?" inquirió. "Dos pesos", respondió doña Viky.

Please reload

Featured Posts

El nuevo Museo Naval de Acapulco

December 8, 2016

1/3
Please reload

Recent Posts

July 8, 2014

June 25, 2014

May 11, 2014

May 5, 2014

Please reload

Archive
Please reload

Search By Tags
Please reload

Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square